Intimacies of Hecate

Un mundo donde una traviesa niña se pierde en un mundo de locura...

Para ti Mayuka

                       

 

 

 

La noche bañaba la ciudad. Ese día él no tenía nada que hacer y solo pensaba en pasar el rato y volver solo a casa. Una de las tantas veces que su mente había decidido darse un respiro. Vestido con un vaquero desgastado y una camisa negra, entro en el local de turno, ni siquiera miro el nombre.

 

Su mirada se paseaba por las miles de parejas arrimándose y separándose. Algunas chicas se acercaban a él para insinuarse y robarle algún que otro toqueteo que él no correspondía. Solo que no le interesaba esa rama y pocos lo sabían. La música cambio y las parejas se arrimaron al compas de la balada. Una mano blanca como la leche se poso en su brazo viéndose arrastrado hasta un cuerpo musculoso que no parecía conocer de nada.

 

Su interior comenzó a hervir al sentirse preso del agarre. No estaba para nada planeado que pasara eso. Solo quería tomarse algo y largarse.

 

Un soplo de aire llego a su oído y de refilón vislumbro entre las sombras y las pocas luces del bar un mechón rubio que si que le era reconocible. Había pasado muchos años desde la última vez que se vieron, pero aun lo recordaba.

 

-¿Asustado Potter? -en un susurro y sintiendo cada palabra clavarse en su interior el joven negó con la cabeza. -Lo pareces...

 

Harry alzo la cabeza quedando cara a cara con Malfoy. Ya tenían cada uno sus bien pasados los 25 y habían cambiado mucho. Se quedo ensimismado con la vista clavada en sus ojos. Quería decirle mucho... quería explicaciones... pero no le salía nada.

 

-¿Por qué? -pregunto por su parte Draco. Harry solo asintió.  -No creo que tenga que darte explicaciones...

 

Volvía a ser el arisco de siempre, pero algo había cambiado. Sus manos agarraron la cintura del muchacho bajando sin discreción ninguna a su trasero. El moreno ya sentía que el roce y las caricias iban subiendo su excitación hasta notarse en la tela de sus vaqueros. Draco se daba cuenta de todo y su sonrisa seguía enigmática, pero sus ojos decían lo contrario.

 

-Has sido muy malo Potter... No deberías haber dejado que te atrapara así... Estas perdiendo facultades. -sus dientes atraparon el lóbulo de la oreja dándole pequeños tirones.

 

Harry gimió bajo posando las manos en el pecho del joven intentando apartarlo sin fuerzas. No quería ni deseaba que dejara de tocarlo, pero estaban delante de todos... Aun no era el momento.

 

-Te voy a enseñar los placeres... No vas a esconderte más de nada ni nadie.

 

Sin esperarlo, se vio arrastrado hasta una de las esquinas en completa oscuridad. Su respiración estaba subiendo cada vez más rápido por segundos. Harry sentía la fría pared bajo su espalda y el cuerpo caliente de Draco delante de él. Parecía un muñeco de trapo en sus brazos aun perplejo pero completamente excitado. La pletina de los pantalones salto en un segundo y no se escucho ningún ruido cuando la cremallera dio tope.

 

-Draco...-gimió el moreno al sentir la mano colarse dentro. No usaba ropa interior, llegaba a ser muy molesta.

-Mira que chico tan malo... -el rubio tomo en su mano la media erección tanteando el terreno. -¿Quieres que te folle Potter? -susurro en su oído sacando el miembro de su cárcel. -¿Quieres que me folle ese precioso culito? -le dio un largo lametón en el cuello clavándole los dientes después.

-Oh dios... -solo pudo articular el joven comenzando a moverse contra esa mano. Su cuerpo le decía que si con ansias... pero su cabeza le recordaba donde estaban  y lo que estaban por hacer. -Si...si... pero aquí no...

 

Malfoy rio en su oído. Había visto muchas noches al joven liarse con algún chico, pero sabía de buena mano que seguía escondido y no tenía pareja. Ver ese culo moverse al compas de la música le había hecho perder la cabeza. Soñaba y se masturbaba con las fantasías de enterrarse a fondo dentro y no iba a pasar de esa oportunidad que se le había presentado.

 

-Bien pequeño... arréglate. -el joven le dio una última caricia y lo soltó dándole la espalda.

 

Harry reacciono poco después. Rápidamente se recompuso para después pasarse una mano por el pelo para espabilarse un poco. ¿Qué le estaba pasando? ¿Por que dejaba que Malfoy lo tratara así? Sentía la presión de los vaqueros diciéndole que le importaba un pimiento, pero que salieran rápidamente de ahí.

 

Malfoy tomo la mano del moreno y lo llevo hasta la salida atravesando el gentío. Su mente solo estaba en llegar a casa y hacer miles de cosas con el joven desnudo... Completamente desnudo y a su merced.

 

Todo pasaba rápido. Gente. Coche. Casa... Hasta que se encontró de rodillas frente al rubio que lo miraba con los ojos súper oscurecidos por tenerlo para él. Harry ladeo un poco la cabeza mordiéndose el labio con deseo. Veía claramente el enorme bulto que se estaba formando en los finos pantalones de vestir del rubio.

 

-¿A qué esperas? ¿No la quieres? -lo incitó  pasando una mano por su polla.

-S...Si. -gimió tomándose las manos con nerviosismo.

-Pareces una virgencita...nena. -Harry entrecerró los ojos molesto y ataco los chinos con ansia. Ver esa preciosidad erguida y dura frente a él puso su propia verga aun peor de lo que estaba y su boca se hacía agua. -Cómemela -ordenó cogiéndole la cabeza y llevándola de un tirón hacia él.

 

Harry abrió la boca abarcando de un tirón la mayor parte de la polla del rubio. Se dejaba follar la boca gimiendo al compas... Imaginándose que estaba hundida dentro de él cada vez más duro y profundo.

 

-Que boquita tienes...Uff -el joven puso la otra mano acelerando las embestidas dentro de su boca. -Te voy a dar la noche de tu vida. -El joven acelero descargando todo lo que tenia directo a la garganta sin darle tiempo ni a tomar aire. -Así... Así... como un buen chico.

 

Harry ya había puesto las manos en su trasero desnudo y lo apretaba contra si para no perder ni una gota de la rica leche que se estaba tragando. Ya con el rubio más relajado, Harry aprovecho para dejar limpio y reluciente el miembro que iba a ser suyo. No poco después, Draco lo separo alzándolo, atacando sus labios para darle las gracias.

 

-Ven pequeño... vamos a ponernos cómodos. -Draco sonrió enigmático pasando por su lado para ir a oscuras por su casa hasta el dormitorio.

 

Harry lo siguió relamiéndose. Había pasado ya la etapa de los nervios y ahora solo quería más. Quería ver de lo que era capaz el rubio que había visto hace bastantes años encular a un joven en un local... Contra la pared, había puesto su libido por las nubes al ver ese trasero moverse y la cara de placer de ese momento.

 

El cuarto estaba alumbrado por velas por todos lados. Una cama con doseles y colchas negras presidian la habitación con un gran espejo que le llamo grandemente la atención. Draco apareció solo con los pantalones y descalzo. Ese cuerpo había cambiado mucho... realmente estaba para comérselo. Sonriendo, lo agarro de una de las hebillas de pantalón acercándolo a él. Sus labios le daban sed, necesitando cada vez mas y mas siendo correspondido por el rubio.

 

Los botones saltaron de un tirón del joven a su amante. No le importaba, le compraría las que necesitara si quería, solo necesitaba sentir piel contra piel. Un gemido rompió el silencio cuando Draco tomo un pezón en su boca y lo mordisqueo. Se notaba la prisa y la rapidez con que iba todo, pero ambos estaban igual.

 

-Voy a tenerte... Vas a sentirme...

-Si... -gimió el joven enterrando los dedos en los finos y sedosos mechones de Draco.

-Eres mío...

 

Draco se separo desabrochándole los vaqueros y bajándoselos de un tirón. Le ayudo a quitarse los zapatos y calcetines junto con los vaqueros. Se postro de rodillas notando la largura de su miembro. Se puso celoso de pensar cuantas personas habían sentido y tenido a ese hombre.

 

-No habrá nadie mas -sentencio con una orden abarcando con su lengua el glande.

-Ahhh... -Harry agarro con la mano libre el poste de la cama.

-Dilo... -aspiro con fuerza mostrándole quien mandaba...

-Nadie... -solo pudo decir mientras arqueaba el cuerpo intentando introducirse dentro.

 

Malfoy gimió aceptando lo poco que había dicho dejándole hacer por el momento. Un jadeo brotó de su amado al sentir la húmeda y caliente boca abarcando su polla. Un mete y saca acompañado de la lengua del rubio lo iban acercando mas y mas al orgasmo. Él lo notaba y sonreía interiormente. Solo unas chupadas más y Draco lo saco de su boca notando como ya estaba endurecida y más grande.

 

-Ni se te ocurra correrte -le gruño acariciándola por entero.

-Dra...Draco. -el joven estaba a punto. Varias gotas pre seminales ya habían coronado la punta de su capullo.

-No. -le dio un tirón y lo empujo hacia la cama. -Quítate esa camisa -ordeno gateando por encima de él.

 

Su mano fue directa al cajón de la mesita más cercana para coger un botecito de lubricante que nunca faltaba en sus relaciones. Él estaba sano. Utilizaba condones con regularidad pero aun así se hacia lo análisis.

 

-¿Te cuidas? -le preguntó clavando su mirada en la verde de él.

-Si. -susurro tirando la camisa hacia un lado quedando olvidada en el suelo.

 

La sonrisa de Draco ilumino su rostro y Harry delineo sus labios con la yema del dedo.

 

-Hazme el amor Draco. -le suplico más que pidió.

-Con mucho gusto pequeño. -ya lo había tomado como una palabra cariñosa y le gustaba cuando se la decía a Harry.

 

El moreno subió las piernas y las abrió para su amante. Su polla se erguía orgullo entre sus piernas que no tardo en encontrar su lugar. La boca de Draco la tomo mientras que su primer dedo comenzaba a estimular el ano con lubricante. Las ansias de tenerlo luchaban en su interior por pasar de esto y meterse dentro de él.

 

-Rápido -gimió el joven Potter instándolo a meter otro dedo. -Soy rápido en esto.

 

Y era la pura verdad. Su segundo dedo entro fácilmente y poco más tarde un tercero. Harry estaba que explotaba pero no quería correrse aun. Draco se arrodillo entre esas piernas abiertas colocando la punta de su verga en el orificio preparado para lo que iba a pasar.

 

-Intentare ser cuidadoso. -susurro apretando.

-No.-las piernas de Harry lo rodearon empujándolo contra él.

 

La polla de Draco no tuvo obstáculos en introducirse en el ano notando lo prieto y perfecto que era. Quería ir despacio... la primera vez quería que fuera así, pero la necesidad y las ansias de los dos ganaron la batalla. Comenzó a introducirse con movimientos rápidos y sin paradas. Se acoplaban a la perfección notando como las paredes se amoldaban a su mástil.

 

-Precioso... -Gimió Malfoy observando a Harry despeinado y con los ojos brillantes por el deseo. La mano blanca comenzó a acariciar a la misma velocidad la piel morena del joven a la vez que las embestidas.

 

Potter arqueo la espalda y apretó más el cuerpo de leche contra él. Sus manos apretaban las sabanas en puños mientras la habitación se llenaba de gemidos y jadeos. Draco sabía que se estaba aguantando y que él no iba a durar mucho.

 

-Vamos Pequeño... Hazlo conmigo... -las estocadas iban cada vez siendo más cortas y rápidas. Él mismo sentía como su corrida iba acercándose más hasta el punto de que grito y comenzó a correrse en largos y espesos chorros dentro de él.

-Si... si... -Harry arqueo de nuevo la espalda y se dejo ir pringándolos a los dos de leche.

 

Draco cayó desecho encima del joven que lo arropo con su cuerpo con total ternura. Ambas respiraciones bajaron hasta ser regulares y la cabeza del rubio se alzo para darle un tierno beso en los labios.

 

-Mío... -gruño saliendo de su interior.

-Sin duda... -Harry suspiro y se acurruco contra el rubio.

Infidelidad II

                 

 

 

Vuelve a besarme mientras su mano de repente atrapa mi coñito que ocupa su mano. Me aprieta. Tengo que sujetarme a sus hombros por el placer. Vuelve a apretar internando un dedo en mi cueva humedad permaneciendo yo asi de pie, tan sorprendida a la vez que excitada. Noto como no me puedo mojar mas...

 

-Ah.. dios... -suspiro sin moverme -Tomame bebe. Tomame ya.

-¿Quieres jugar duro peque? Contesta.

-Quiero que me tomes... da igual la manera-jadeo pegándome contra su mano. -Quiero sentirte dentro de mi y que me hagas gritar como una perra en celo. Pero lo necesito ya. Me tienes mojada y si me tocas mas asi, sentiré correr mis jugos por mis muslos.

 

Aprieta otro dedo dentro de mi y permanezco asi, atrapada por sus dedos excitada y apoyada en él. Me muerde sensualmente un pezón.

 

-Tendras mi polla cuando  seas mas obediente peque -aprieta mas sus dedos. -Muevete.

 

Muevo sensual y picara mis caderas adelante y atrás mientrs sus dedos buscan el placer mas extremo dentro de mi.

 

-¿Qué sientes?

-Vas a hacer que me corra -Muevo mis caderas aumentando el ritmo rápidamente. Mis clases han hecho que aprenda a mover la intura con soltura y a la vez sexy. -Siento que voy a estallar y quiero hacerlo contigo dentro. Sere buena, pero por favor bebe, te necesito. -susurro buscando sus labios. -Por favor. -delineo sus labios con mi lengua.

 

No saca sus dedos mientras me atrae hacia el. Pero si cuando mesienta sobre el.

 

-Si, si. -suelto sintiéndolo pegado a mi.

-Ahora demuéstrame que sabes darme placer. -me da un azote en el culito. -Metetela tu. -Mi mano baja por su pecho hasta que agarra con pasión la verga.

-Como gustes amor -ronroneo alzando mi pelvis buscando mi entrada.

 

Jugueteo con la cabeza en mi vagina para luego introducirla poco a poco. Lentamente mientras brota un gemido extenso de mi garganta al sentirme empalada a él. Me coge de los hombros y aprietas con fuerza. Me la clavas con ansias.

 

-Aprieta los muslos y siéntela.

-Oh... -suelto apretando mis uñas en su espalda. -Dios, eres perfecto.

 

Comienzo a moverme asi, apretada a Rhadek lentamente. Hacia delante y hacia atrás. Vuelvo a pasar las uñas por su espalda para bajar la cabeza y mordisquearle el lóbulo de la oreja. Clavando mis colmillos a la vez que doy leves tironcitos.

 

-Clavamela. Hazme tuya como sabes que me gusta.

 

Me sujeta por la cintura y deja algo de espacio entre nosotros. Su verga se mueve cada vez mas deprisa. Hace que apriete los muslos constantemente. Gotas de excitación recorren su polla y noto como me sujeta por el pelo como el cazador agarra a su presa sin dejar de acelerar el ritmo... fuerte, cada vez mas fuerte.

 

-No...no...mmmm... no te corras aun. ¿Entendido? -me recuerdas metiéndola de un solo golpe hasta el fondo cosa que produce que arquee mi cabeza ante la sujeccion.

-Me encanta que me trates de esa manera. Castigame un poquito asi. Házmelo lentamente y con fuerza -gimo sin poder contenerme.

-¿De verdad te gusta asi putita? Contesta -susurra en mi oído mientras se mueve tal y como le he dicho. -Eres tan sensible que no te puedo total.

-Siii... -jadeo pegando mis pechos a tu pecho.

 

Todos los poros de mi piel le recuerdan que estoy a punto de estallar.

 

-Dimelo. -se mueve mas fuerte. Cada vez mas fuerte que a veces las embestidas son tan intensas que mis pies se levantan del suelo. -¡Dimelo! ¡DIMELO!

-Me encanta. Haz me lo todo cielo -jadeo mordiéndole los labios mientras apretos mis musculos vaginales conta su miembro.

-Dime que eres... Dimelo. -Coge mi mano y pone los dedos sobre mi clítoris. -Tocate fuerte de mientras sin parar.

-Tu puta ¡Dios! Me voy a ir. -digo gimiendo sin dejar de mover mis dedos contra mi pequeño bultito.

 

Estoy tan mojada que mis dedos recorren sensualmente mi clítoris.  Empiezo a correrme en el extasis puro mientras no deja de follarme. Grito. Gimo. Lloro.

 

-Ahhh...

-Correte dentro de mi. -exclamo mientras mi orgasmo se alarga -Hazlo cariño.

 

Siento otro orgasmo brutal, largo, intenso. Pierdo la orientación quedando solo en el mundo él y yo. Siento como levanta mis piernas y hace que sienta su semen candente dentro de mi. Golpea contra las paredes de mi vagina notando las sacudidas constantes de mi verga dándome mas y mas.

 

-Mmmm....

-Rhadek... -gimo su nombre mientras me siento llena. Siento como mi orgasmo acompaña al suyo -Mas... quiero mas de ti.

-Mmm... Espera... necesito unos minutos. ¿Has disfrutado?

-Si.

-Te noto seria. ¿Qué te sucede?

-Estoy muerta... pero aun ardiendo por ti. -beso sus labios aun sintiéndolo dentro de mi.

-Mmm... Te gusta que sea malo ¿verdad? ¿Sabes? Me encanta estas dentro de ti tras correrme. Es como si no existiera mundo ahí afuera.

-Si. Es lo mismo para mi. -apoyo mi frente contra su hombro. -Por eso me encanta que vengamos aquí.

-¿Soy muy duro?

-No. -susurro cerrando mis ojos. -Me excita que te pongas asi. Demasiado para aguantar tus caricias lentas. Siempre me sorprendes por algo y me encanta.

-Mmmm... mi dulce putita. ¿Qué sientes?

-Me siento completa y dulemente extasiada -recorro sus labios con mi lengua. -¿Y tu?

-Paz, calma, ganas de ti. Me gusta lo que siento. A veces quiero hacerte el amor despacio parando los relojes. Otras, te haría sentir tan sometida que en cualquier momento podrías ponerte a ladrar. Me provocas sentimientos contrariados. -rio ante la confesión.

-¿Y eso te gustaría?

-¿Oirte ladrar? Solo si tu disfrutaras con eso, si no, no.

-No me veo ladrando, pero si sometida ante ti. Solo de pensarlo vuelvo a mojarme. -confieso besando los labios de Rhadek ardientemente. -¿Ves? Con solo tus palabras haces que arda. Mmm...

 

Me coge en brazos y camina hacia nuestro dormitorio

 

-¿Sabes que te follaria durante horas? Pero ahora mismo me apetece hablar.

-Me parece genial. -digo enredando mis piernas entorno a su cintura. -Me encantan nuestras conversaciones.

-Eres demasiado dulce como para ser sometida. Es como si vas al montes y pisas la flor mas bonita y la estropeas.

-Siempre se puede aprender. No soy tan frágil y lo sabes. -digo cuando me deja de forma suave en la cama. -Deseo que me digas todas tus fantasias conmigo.

-Mmm... esto no se aprende. Se desea. Mis fantasias contigo, ahora creo que la primera es correrme en tu boca. Casi lo cnsigues ¿sabes? La segunda, no se. Tal vez someterte, que llegara un momento que hablásemos con las miradas, una especie de esclava sexual de mi haren o algo asi.

-He parado por ti, pero deseaba que lo hicieras -bajo mi mano para introducir dos dedos dentro de mi impregnándolos con su esencia. Lamo esos dedos juguetones después  para sonreírte cuando los dejo bien limpios. -Eso se podría hacer muy pronto. Respeto a lo segundo, claro que lo haremos, me pica la idea.

-¿Qué hay dentro de esa cabecita? -me pone boca abajo y apoya la cabeza en mi nuca.

-Muchas cosas bebe, -siento sus manos recorrer mi espalda. -¿Me vas a dar un masage?

-¿Te cuento un secreto? Una vez me gane la vida dando masajes en un equipo ciclista profesional. Asi que si, se dar masajes. -los pulgares suben por la columna vertebral. -Dime que hay dentro de esa cabecita. -llega al hoyuelo de la nuca y lo amasa para pasar a mis hombros.

-Mil maneras de ecitarte -gimo ante el placer del masaje. -De volverte loco... Mil historias que escribir. Lo sabes muy bien. -repite el movimiento otra vez.

-No me conoces lo suficiente para ponerte en mis manos... Ademas, tienes parejas. Solo somos amantes peque, nos conocimos tarde.

-Lo se. Pero pareces que me conoces mejor que nadie nunca lo ha hecho bebe. -entierro la cara en la almohada.

-Mmm... ¿he descubierto una putita sumisa en potencia? -rie con un tono sensual mientras siento un azote en el traseo.

-No lo se... -digo riendo por el azote. -Todo es cuestión de tiempo. -sonrio contra la almohada.

-¿Qué he descubierto pues? ¿Solo un buen polvo? -sus manos bajan firmes por los costados llegando a la cintura y vuelven a subir amasando mis carnes.

-No bebe. Solo una hembra con ganas de descubrir y disfrutar.

-¿Conmigo? Tienes una vida echa... No eres feliz con él en la cama. -un dulce olor a fresas llega a mi nariz. Un aceite que ha sacado como sorpresa que dejaba un ligero calentor en mi piel. -Relajate. -sus manos se deslizan por mi espalda sin detenerse. Siento como los dedos se mueven con gran soltura. -Eso es peque... relájate y disfrutalo. Siéntelo y olvidate de todo... piensa que solo estamos nosotros...

Infidelidad

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Estamos en una cabaña. Nieva fuera y hace frio. Ponemos troncos nuevos en la vieja llama de la chimenea. Estoy sentada ante el ordenador escribiendo uno de mis relatos eroticos. Siento como te pones detrás de mi intentando ver.

 

-Dejame leerlo -me aparto un poco para que puedas deleitarte. -Mmm... Es fantástico H, me dan ganas de hacerte todo lo que escribes.

 

Besas mi cuello, suave, despacio, sin prisas. Recorres con tus labios toda la vena de mi cuello.

 

-¿Sabes lo que me cuesta no morderte aquí?

-Me estas haciendo que me erice.

 

Me das un mordisquito tierno en la vena apretando un poco mas después. Sonrio maliciosamente y ladeo el cuello continuando con mi escritura que se esta poniendo caldeada. Pasas al otro lado de mi cuello haciendo lo mismo. A veces paras un poco y lees el relato.

 

-No me dejas escribir. -susurro mientras intento continuar.

 

Me muerdes también la base y vas subiendo igualmente hasta llegar a la oreja. Siento tu aliento caliente en mi oído.

 

-¿No te motivo un poco para escribir?

-Demasiado... no me dejas concentrarme -apoyo las manos a los lados del teclado. -Bebe, dejame terminarlo. -digo apoyándome en el respaldo de la silla.

 

Me levantas y ocupas mi asiento haciendo que me acomode encima de ti. Llevo un vestidito de lana hasta la mitad de las rodillas y se sube un poco al sentarme.

 

-Asi no me vas a ayudar. -digo intentando acomodarme.

-Te hare comañia ya que no voy a ayudarte. -Escribo la escena. Es intensa y hay sexo... deseo... pasión... locura.

-Manten las manos quietas y podre terminar pronto. -digo intentando fijar mi mirada en la pantalla.

 

Continuo escribiendo moviéndome lo menos posible para no centrar mi atención en otra cosa que tengo bajo mi trasero. Separas un poco mis piernas con las tuyas.

 

-Cielo. -me dices -le prestas mas atención al protagonista que a mi.

 

Estaba escribiendo un relato sobre vampiros, mi pasión, cuando  habia sentido sus labios en mi cuello. Me habia metido de lleno en la historia ya que habia escrito algo parecido. Las yemas de tus dedos empiezan a recorrer la cara interna de mis muslos...

 

-Cariño, por favor. -digo aprisionando mis piernas contra tus manos.

 

Tus labios vuelven a mi cuello dándome bocaditos deliciosos.

 

-Abrelas.

-No. -niego mordiéndome el labio. -No me dejas escribir. Por favor. -digo haciéndome la remolona moviéndome un poco.

-Vamos cielo, ábrelas y escribe -aprietas tus dientes un poco mas contra mi vena.

-Me es imposible bebe -dijo apretando los dientes para no gemir antes tus caricias.

-Entonces solo abre las piernas. -me recorres el cuello despacio, sin risas.

-Pero tengo que entregar esto -te digo mirando la pantalla y cerrando los ojos después cuando recorres mi cuello.

 

Me excitas suavemente cada gramo de piel. Subes mi vestido hasta llegar por encima de mi cintura sin dejar de besar y lamer mi cuello. Tus dedos revoltosos juegan con la gomita de mi tanga.

 

-Levanta el culito cielo -me susurras al oído. Suspiro de gusto al sentir el frescor del tiempo en mi cuerpo. Tus labios me besan y excitan demasiado. -Rhadek. -jadeo al sentir como jugueteas conmigo. -No...

 

Empiezas a bajar mi tanguita mientras escribo dos palabras y tengo que parar. La concentración ya no esta en el relato.

 

-Estoy demasiado excitadas y no ayudas. Para. -susurro mas para mi que para ti.

-Shhh... No seas tan remolona.

 

Llevas mi tanguita hasta las rodillas y lo dejas caer hasta los tobillos. Tus manos a la vez recorren mis muslos acercándose mas a mi sexo, siempre sin prisas. Decido abrir un poco mis piernas.

 

-Mmm... -me dices al oído. -Tengo ganas de ti ¿sabes? -dejo caer mi cabeza en tu hombro mientras que mis piernas ceden y dejan que acaricies lo que te de la gana.

-Dejame por lo menos guardar lo que tengo y luego... -jadeo ante lo que me dices. -Sere tuya bebe. -el pulgar recorre mi sexo de arriba abajo deleitándote sin prisas. Me estremezco sin remedio.

-Ok. Guarda lo que desees.

 

Me inclino un poco hacia delante cliqueando en guardar y me vuelvo a estremecer ante tu toque. Me estas volviendo loca con esas caricias lentas pero me encanta. Vuelvo a echarme hacia atrás dándote un besito en el cuello. No llevo sujetador y tus manos recorren mis pechos por encima del vestidito. La lana me provoca una sensual caricia. Luego las siento bajando por mi vientre y subir por mis costados.

 

-Bebe -gimo arqueando mi cuerpo para tu manos. Siempre asi, toda par ti y tus caricias.

    

Sus manos juegan con mis pechos. Atrapan mis pezones los cuales acaricia al mismo ritmo en un baile sensual. Juegas y te deleitas al sentirlos duros a través de la lana. No puede esperar mas y mete su mano debajo de mi vestidito sintiendo mi piel.

 

-Quiero tocarte -ruego en tu oído sensualmente mietras empiezas a dibujar con las yemas de tu dedo corazones alrededor de mi ombligo.

-No amor, dejame a mi.

-No por favor -ruego moviéndome contra ti.

-Quieta... no me hagas ser malo.

-Pero...pero... -hago un mohín que luego pasa a ser un puchero -Es injusto.

 

Atrapas un pecho y lo masajeas suavemente. Tu otra mano busca mi entrepierna notando lo mojado que esta. El latido de deseo que tiene.

 

-¿Seguro que te parece injusto amor?

-Mucho. Yo también quiero sentir tu piel bajo mi toque.

-Aun no. Quiero hacerte sentir. Llevarte tan lejos como puedas resistir -me rozas con tus dedos. -Quiero beberme tus lagrimas cuando llores de deseo y placer sentada sobre mi. Con mis manos acariciando tu pecho y tu entrepierna.

 

Recorres mi sexo con el dedo una y otra vez atormentándome. Suave, despacio. De arriba hacia abajo mientras tus labios recorren mi cuello mordisqueándome de vez en cuando, notando como tus colmillos me arañan.

 

No se donde meter mis manos. Este paler me recorre y se que solo me pasa con él. Paso una mano por su cuello haciendo que sus labios y colmillos se peguen mas a mi. La otra acaricia mi cuerpo hasta llegar a su mano donde poso la mia encima.

 

Al llegar, me penetras suavemente con la punta de dos de tus dedos moviéndolos en círculos dentro de mi. Aumentas penetrando aun mas dentro.

 

-Relajate. -me dices. -Dejate llevar. -Trago en seco arqueándome.

-Es imposible relajarme bebe. Necesito tocarte... besarte... Dios. -un gemido se escapa de mis labios -Besame -ruego ladeando la cabeza.

 

Me besas buscando con tu lengua la mia. De vez en cuando, abandonas mi boca para volver a la vena de mi cuello para mordisqueármela y volverme aun mas loca. Tus dedos no paran quietos buscando mi punto G.

 

-Me estas matando. -digo cuando separas tus labios de mi y tus dedos se mueven.

 

Lo encuentras en nada y lo aprietas produciéndome una sacudida brutal. Como si la electricidad  me recorrieran por todo el cuerpo. Arqueo mi cuerpo a mas no poder. Este placer es insufrible. Intento levantarme, no puedo esperar mas.

 

-Dejame -dio poco a poco pero desistes.

-No peque, espera -Sacas los dedos de mi sexo, están empapados.

 

Acabas por quitarme el vestido. Me inclinas hacia la mesa y haces que apoye las palmas de las manos en ella. Desnuda, sujetas mi cintura fuertemente mientras besas mi espalda. Recorres mi columna con tus labios mordiendo de vez en cuando los costados.

 

-Mmm... esto es injusto. -ronroneo mientras arqueo el cuello. -Eres malo conmigo. -susurro mientras suelto otro ronroneo de gusto-Te siento de maravilla.

 

Te inclinas hacia atrás y liberas tu sexo de la cárcel del pantalón. Tu miembro enorme permanece expectante. Haces que me siente sobre él quedando atrapado entre los labios de mi sexo. Tus caderas se mueven suavemente mientras noto como crece rozandose contra mi. La friccion entre los cuerpo, hace que casi grite.

 

-Te necesito.

 

Aprovecho la postura y recorro su miembro de arriba abajo alzando mis caderas. Sonrio mientras noto como aumenta mas y se endurece sabiendo que te encanta.

 

-¿No preferirías que estuviera en mi boca? -digo apretándome mas contra él.

-Mmm... sabes que si. Pero me gusta sentirte tan excitada. -Aprietas fuerte mis caderas hacia abajo para hacerme sentirte mucho mas. -¿Te gusta amor? -me susurras -¿Qué sientes?

-Que me voy a morir aquí mismo. -Arque mas mi cuerpo mientras aumento un poco mis movimientos en su verga. Puedo sentir como el liquido preseminal va saliendo de su miembro el cual atrapo con un dedo mostrándoselo. -Mmm... -me chupo el dedo con devoción. -Estas tan caliente...

-Mmm... me gusta que seas mi pequeña viciosa en el amor. ¿Te gusta ser mi zorrita? Dime. -Paso una de mis manos hacia atrás, aun va vestido.

-Solo si te quitas esta ropa moleta- digo ronroneante. -Te quiero desnudito para mi.

 

Haces que me levante para sentarme en la mesa. Observo todo lo que haces. Me abres las piernas y yo juguetona empiezo a masturbarme para ti. Desafiandote a hacerlo mejor mientras veo como te desnudas.

 

-¿Notas que nunca he tenido una erección semejante? -me dices -No has contestado a mi pregunta. -hunde la cabeza entre mis piernas.

-Asi una no puede hablar. -Noto como su lengua me recorre entera. Me agarro al borde de la mesa mientras mi cabeza cae hacia atra con los labios entreabiertos. -Sabes que sere lo que quieras, pero apártate. -digo para después soltar un gemido. Te incroporas y me besas.

-¿Qué sucede? -muerdes levemente mi cuello con pequeños bocados. Bajas a mis pechos y repites- ¿Qué sucede?

-Sucede... -mi boca forma una sonrisa. -Que ahora es mi turno bebe -Te empujo y se que se deja hacer cayendo de nuevo en la silla. -Voy a recorrer tu cuerpo y hacerte pedir a gritos que pare.

 

Me siento a horcajadas encima de R pero alejada de su polla.  Comienzo a darle pequeños mordisquitos por el cuello y a acariciar tu vena con mis dedos. Su espalda es tan firme que no puedo evitar clavar mis uñas levemente dejando un rastro rojizo por toda ella.

 

-Mmm -aprieta mi culo con sus manos fuertemente y me atrae hacia él. -Eres una zorra ¿lo sabias?

-Si. -digo mordiendo su mandibula. -Pero eso te encanta. -Bajo mis manos y atrapo las tuyas mirándote fijamente. -Ahora manten las manos quietas cielo. Tengo que probarte.

 

Me quito de encima arrodillándome en frente de sus piernas. Abro sus musculosos muslos poniéndome entre ellos. Su verga esta esperando por mi y sin dejar de mirarlo, asomo mi lengua para darle un pequeño lameton.

 

-¿Qué se siente bebe?

-Ahh

 

Rhadek siente la descarga de placer en su excitado miembro. En la punta de su ariete hago sentir mi piercing. Veo como en sus ojos me dicen que desea tomarme allí mismo, fuertemente contra el suelo. Poseerme de un solo golpe.

 

-Espera. -pero no paro, sigo dándole placer. Lo miro y suelto el glande para relamerme.

-Ahora mi guerrero, relájate y contestame.

 

Apoyo las manos en su cintura y me introduzco todo el miembro en la boca gimiendo por la dureza. Mi lengua baila contra esta y la saco para volverlo a hacer mas lentamente.

 

-Contestame o me vestiré cariño. -digo maliciosamente.-¿No queremos eso verdad? -acerco mis pechos pasando su polla entre ellos.

-Dejame pensar... No, no lo queremos.

 

Empuja su miembro hacia adelante para que lo envuelva entre mis pechos. Lo masajeo cerrando los ojos al sentirlo virar entre ellos. Lamo suavemente la punta mientras no me detengo. Veo como lucha para no correrse en mi boca. Se retuerce haciendo que me sonria.

 

-Quiero follarte peque... ahora.

-No -digo con tono infantil. Bajo mi cabeza pasando la lengua por la punta, quedándome en su pequeño orificio para luego coger la cabeza y aspirar. -Yo quiero lamer mas. -digo soltándolo un momento. Sujetas mi cabeza mientras mueves tu polla como si penetraras en mi boquita. -Las manos quietas amor.

-Dios. Vas a hacer que estalle dentro...ohhhh... -respiras conforme puedes. -Me vengare de esto.

-Lo se -digo mientras introduzco de nuevo su miembro completamente en mi boca. Siento como llega a mi garganta y rio provocando pequeñas descargas por las vibraciones. -¿Ves lo que pasa por ser tan malo con tu nena?

-Yo creo que a mi nena le encanta que sea un poco malo ¿no crees? -deja escapar un gemido mientras vuelve a retorcerse.

-Sabes que me vuelves loca poniéndote en ese plan -vuelvo a introducir el miembro en mi boca, pero esta vez al sacarlo, acompaño tu dureza con mi dientes sin apretar demasiado. Alzo mis ojos viéndote disfrutar.

-Siento que debería descargar todo el enorme choro de semen que aguardo dentro de tu boca por mala. -pero no lo hace. Decide aguantar por el placer que le estoy brindando y por que se que quiere darme una lección.

-Suelta un poco mi polla...mmm... no quiero correrme aun peque. Besame.

-¿Pu que? -hago un puchero y lamo tu cabeza roja -¿Y si quisiera que lo hicieras? -sonrio mirándolo fijamente.

-Mmm amor. No sabia que eso te gustara... Besame y luego te dare todo el liquido que puedas desear.

-No. -ronroneo. -Lo quiero ya.

 

Mis manos me ayudan con su miembro. Una se dedica a masturbarlo mientras mi boca es invadida por su miembro. Mi otra mano acaricia sus huevos haciéndolos rodar entre mis dedos poniéndolos duros.

 

-Lo quiero todo ahora. Luego te besare -digo para continuar después pero la saca de mi boca.

-¡Quieta! -me da un golpe con ella en la mejilla. -Eres mala. Besa a tu macho ahora.

 

Me agarra por el pelo y me alza. Mis ojos arden de deseo. No me suelta. Atrae mi boca hacia la él besándome furiosamente.

 

-Ya veo bebe... tu deseo es mayor que el mio. -digo mordisqueándole el labio.

Excitacion III

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Pero no, no es mi mano la que tira de tu collar. Es la de un joven fibrado atractivo. Debe de ser griego. Es moreno como un marinero de piel suave pero curtida.

 

Intentas ponerte en pie pero no te deja. Lo entiendes y sobre todo, lo deseas. Vas a cuatro patas con tu nuevo collar, el collar de tu amo, acompañando al sirviente a una sala nueva que huele a limpio, a jazmines y rosas.

 

-Disfrútala perro -oyes una vez -Pero no la estropees.

 

No ves a tu amo, pero notas su presencia. ¿Disfrutarte quien? ¿El joven marinero?

 

-No...

 

Buscas un rincón, el joven griego te persigue. Abre sus brazos acortando tu espacio. Te atrapa, te empuja contra la pared. Muerde tu hombro apretando a medida que te resistes. Sientes que podría desgarrártelo si quisiese. Decides no luchar, no por ti no por tu vida. Lo harás por tu amo... Él quiere que seas disfrutada y lo harás. ¿Acaso no se entrega la víctima al vampiro?

 

Sientes sus labios entre los tuyos. Paz, deseo. Su mano se muestra hábil entre tus piernas mientras los pezones parecen que estallen bajo sus besos. Su aliento en tu vientre es insoportable.

 

Deseo... Placer...Locura

 

-Dios...

 

Arranca tu braguitas de un solo golpe. Desnuda en aquella cama enorme observas como él se desnuda. Es bello, joven. Reparas en la enorme dotación de su miembro. No piensas en nada, solo en sentir aquella verga enorme rasgando tu terciopelo una y otra vez,

 

El atrapa tus manos y te encadena a la cama casi en cruz. Lloras... lloras de deseo por el placer infernal que te produce ese maldito juego. Deseas complacer a tu amo y lo harás, a pesar de tu placer y tus deseos.

 

Te retuerces de excitación cuando notas que son cuatro manos las que cautivan tu piel. Cuatro manos que una tras otro tocan exactamente los puntos de placer que te hacen sentir cerca de desfallecer.

 

Muerdes la almohada para no gritar de deseo. Para no gritarles que te tomen ya. El orgasmo no es un placer y pronto te das cuenta que eso puede ser un castigo...

 

Sientes vergüenza al notar tu sexo empapado, palpitante, deseoso. Ellos no están, quedas aturdida y muy excitada. Notas como un enorme miembro entra dentro de ti, sin prisa pero sin pausa. Duro, enorme, venoso, valiente.

 

Te arqueas mientras suplicas que pare el castigo al que pareces abocada. No siquiera el terrible orgasmo que te aguarda podrá calmarte. Desearas más y más. Lo sabes, está dentro de ti.

 

Tu amo aprieta fuerte contra ti. Te mira cuando hace desaparecer toda su verga en tu sexo. Permanece quieto así dentro de ti. Clamas por sus caricias. Por acabar.

 

-Amo por favor -ruegas arqueando las caderas.

-¿Qué sientes? -me muevo despacio, torturándote aun mas. -¡No te corras!

-No me niegues eso por favor -arqueas tu cuerpo -No...

-¿Quieres parar pues? -aprieto mi miembro contra ti.

-No... no pares.

 

Comienza un baile frenético de dos amantes. Él penetrando una y otra vez. Ella tan mojada que solo siente la dureza enorme e intensidad.

 

Te sientes arrastrada por un enorme tsunami de placer, de deseo. Tienes varios orgasmos dentro del mismo. No sabes el tiempo transcurrido. Es de día, te mareas al intentar ponerte en pie. Te duelen las muñecas y el sexo.

 

En la cabecera de la cama aun están las cadenas. Al pie de esta, una nota que coges curiosa.

 

"Volveré... Me falto tiempo para saborear la fruta. Un beso"

 

 

 

 

 

Excitación II

 

 

 

 

La fusta recorre tu espalda. Escalofríos y excitación, todo se mezcla en ti haciéndome disfrutar. Golpeo fuertemente la fusta en el aire. Tensas tus músculos mientras recorro tus costados.

 

-Quieta.

 

Termino por tus nalgas, tersas  y redondas. Notas como estoy ahora sentado delante de ti. La venda en los ojos no te deja ver nada. Mezcla de miedo y deseo. De temor y entrega.

 

La fusta pasa por el valle de tus senos bajando por tu vientre lentamente...Excitación... Te cuesta mantener el equilibrio. No hablo y tu aprietas tus labios cuando notas la punta de la  vara buscar tu entrepierna. Recorro tu sexo sin prisas, centímetro a centímetro.

 

Deseo.......Temor.......

 

Aprieto la fusta contra tu sexo palpitante.

 

-¿Confías en mi? Di... -aprieto de nuevo -¡Contesta! -Gimes en un susurro y  asientes con la cabeza. -¡Quítate el sujetador! ¡Hazlo! -lo haces y vuelves a tapar tus senos con las manos que yo aparto mirándote. -Eres preciosa.

 

Te recorro la base de los senos suavemente sin prisa, como una procesión de deseo infernal. Subo en círculos más suave aun. Tus pezones se yerguen como vigías del deseo, cargados de placer. Vuelves a perder el equilibrio mientras sigo con mis caricias.

 

-Quieta -los recorro con las yemas de mis dedos notando como se pone cada vez más sensible la piel.

-Por favor...Por favor... Para. -aprieto suavemente el pezón entre mis dedos.

-¿Por? -Digo yo -Haces que me rinda. Te deseo. Quiero sentirte.

 

Vuelvo a aparecer tras de ti. Apoyas tu nuca en mi hombro.

 

-Por favor, no sigas. -mis dedos se mojan entre tus labios.

-Lámelos -te susurro. Lo haces para sentía a continuación, como estos bajan hasta quedar a pocos centímetro de tu sexo. Paras mi mano con la tuya.

-¡No!

-Elige. -Digo yo-¿Tu mundo o el mío? No esperare mucho...

 

Tiemblas. Excitación, siempre excitación. Tu sexo mojado. La piel ardiendo. Imágenes vampíricas traen el lado más oscuro del deseo entre tus manos. Sueltas la mía. Mis dedos se deslizan como pañuelos de seda por tu piel hasta alcanzar tu clítoris. Quisieras estallar.

 

-¿Qué sientes querida? -susurro en tu oído. Siento como te aprietas contra mi mano y oigo un suspiro invitándome a seguir.

-No pares... -ronroneas en un murmullo.

 

Mis dedos empiezan a masturbarte hábiles como un pianista tocando sonetos de placer. Sigo tocándote. De repente, quito la venda que envuelve tus ojos. Allí estas, delante de un espejo con la mano de un extraño entre tus piernas, el cual no se refleja.

 

Solo el placer. Placer. Ríos de placer. Aprietas fuerte tu mano contra la mía. Ansiosa y excitada.

 

-¡Hazlo! ¡Hazlo ya!

-Querida -te digo al oído. -Primero saboreare el fruto. Luego, tal vez, lo compre.

 

Un collar empieza a adornar tu cuello. Una vida buscando un camino y pronto serás mía. Mi mascota. Mi capricho. A saber que no estoy, sigues de frente, semidesnuda, excitada. De rodillas ante el espejo, no es un sueño, llevas el collar de tu amo y posiblemente lo lleves de por vida.

 

-Alguien llega. Pronto te entregaras a él sin contemplaciones, sin preguntas. Lo sentirás dentro de ti de un solo golpe como si quisiera habitarte para siempre...

 

 

 

Excitación

                      

 

 

Llevas un vestido largo y rojo, precioso. Te has maquillado ligeramente y has puesto sobre tu cuerpo la ropa interior más sexy que tenias en el cajón. Tus zapatos de tacón fino más elegantes y tu cabello suelto como a mí me gusta.

 

Cuando abre la puerta yo estoy en un sofá. En el centro de la sala sentado sin perderte de vista. Me humedezco los labios viéndote parada con tu flequillo tapándote tu ojo derecho.

 

-Pasa por favor... -Te acercas lentamente a mi dejando caer tu bolso al suelo -Sabría que vendrías.

 

Tus ojos pasan a mirar la chimenea que arde a un lado. Noto el temblor de tu cuerpo cuando te paras frente a mí.

 

-¿Tienes miedo? -Pregunto mientras me levanto. Camino hacia la mesita donde te ofrezco algo de beber. Tu niegas sin decir una palabra. -¿Estas nerviosa? ¿Tal vez excitada?

 

Me pongo detrás de ti notando como mi mirada recorre cada una de tus curvas lentamente. Con tu cuerpo metido en mi cabeza, camino hasta quedar frente a ti agarrando tus manos delicadamente entre las mías. Contemplándote, alzo estas besando cada una tomándome mi tiempo.

 

-Estas realmente deliciosa hoy querida. -Me separo cogiendo uno de los juguetes que tenia preparados. Una pequeña fusta negra con la cual, te apunto con ella. -Desnúdate.

 

Puedo notar como tu respiración se hace mas honda mientras me miras fijamente. Tus nervios te pueden y te cuesta respirar mientras reparas en tus sensación y como te va atrapando una suave excitación.

 

Tus manos suben hasta los broches de tu vestido y los sueltas dejando caer la tela roja al suelo. Tu mirada no se aparta de la mia mientras intentas taparte con las manos e pecho y el triangulo entre tus piernas. La fusta te vuelve a apuntar mientras yo dejo escapar un pequeño gruñido.

 

-¡NO! Las manos a los lados. -poco a poco lo haces mientras tu mirada comienza a bajar. -¿Qué sientes? -te pregunto mientras te contemplo durante unos minutos. No puedes mirarme, pero la excitación comienza a embriagarte allí conmigo, preguntándote una y otra vez que hare. Que pensare.

 

De repente, te lanzo a los pies un suave pañuelo de satén rojo que lo miras mordiéndote el labio.

 

-Tapate los ojos querida.

 

Dudas, aquel pañuelo significa lo que deseas, lo que sueñas o el miedo mas absoluto. Tu interior lucha contra la razón o el deseo. No deseas hacerme esperar y te agachas cogiendo el suave pañuelo que posas sobre tus ojos anudándolo detrás de tu cabeza.

 

Ahora perdiendo el norte de lo que te rodea, un ligero momento de intuición te dice que estoy detrás de ti. Te sobresaltas cuando mi dedo índice te recorre el hombro con dulzura.

 

-Quieta querida, déjate llevar. Podría hacer contigo lo que quisiera. Tal vez atarte, disfrutarte. Siente el sentido de la posesión de igual modo que la siente la victima ante su vampiro. Siente el pavor de la presa. ¿Excitante verdad? -Inclino tu cabeza hacia un lado y poco segundos después, sientes la fusta recorrer la vena de tu cuello mientras mi voz vuelve a ser la de antes. -Así es... Tan solo un bocado aquí y tu realidad se transforma en un universo entero, infinito de por vida. ¿Pagarías por la eternidad? Contesta.

-Sí. -un susurro brota de tus labios

-¿Aunque tuvieras que vivir eternamente entre las sombras? ¿Escondida?

-Sí -te muerdes el labio presa de la excitación.

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